{"id":8,"date":"2025-09-04T07:30:01","date_gmt":"2025-09-04T07:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/shtheme.com\/demosd\/nextex\/?p=8"},"modified":"2025-09-12T21:50:05","modified_gmt":"2025-09-12T21:50:05","slug":"style-is-everything","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escuelarenacer.org\/fundacion\/style-is-everything\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta? Narrativas placentarias"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8\" class=\"elementor elementor-8\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1f1b3546 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1f1b3546\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3b6cca42\" data-id=\"3b6cca42\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2a72ddff elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2a72ddff\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"bg-1\"><div class=\"container inner-spacer\"><div class=\"inner-divider\">\u00a0<\/div><div class=\"row\"><div class=\"col-lg-12\"><h1 class=\"section-header\">\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta? Narrativas placentarias<\/h1><div class=\"section-txt\"><p class=\"post-meta\"><strong>Autora: Yennifer Marquez \u00a0<\/strong>|<\/p><div class=\"inner-divider-half\">\u00a0<\/div><p>La placenta, ese \u00f3rgano vital que sostiene la vida intrauterina, ha sido hist\u00f3ricamente invisibilizada en los discursos m\u00e9dicos y sociales. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os se ha abierto un debate cada vez m\u00e1s profundo sobre su significado biol\u00f3gico, simb\u00f3lico y pol\u00edtico. Un ejemplo reciente lo encontramos en el art\u00edculo de Ester Mass\u00f3 Guijarro, titulado <em>\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta? Narraciones placentarias: Episteme y pol\u00edtica desde una bio\u00e9tica feminista y decolonial<\/em>.<\/p><p>En este texto, la autora propone analizar la placenta no solo como un \u00f3rgano fisiol\u00f3gico, sino como un objeto de narrativas, un territorio donde confluyen experiencias maternas, tradiciones culturales y cuestionamientos bio\u00e9ticos. Su mirada feminista y decolonial invita a repensar qui\u00e9n tiene realmente la voz autorizada sobre la placenta y qu\u00e9 lugar ocupan las madres en esa discusi\u00f3n.<\/p><div class=\"inner-divider-half\">\u00a0<\/div><div class=\"blog-quote\"><p>A los nueve meses, mi beb\u00e9 hab\u00eda insistido en quedarse en posici\u00f3n de nalgas, y me dijeron que tendr\u00eda una ces\u00e1rea en lugar de un parto en casa. En mi decepci\u00f3n, decid\u00ed mantener dos cosas tal como las hab\u00eda planeado: tener contacto piel con piel inmediato con mi hija mientras la amamantaba, y conservar mi placenta, incluso en el entorno cl\u00ednico del hospital. As\u00ed, mi esposo sali\u00f3 del quir\u00f3fano con una gran sonrisa, llevando a mi peque\u00f1a hija envuelta en una mano, y una bolsa pl\u00e1stica est\u00e9ril que conten\u00eda mi placenta fresca y sangrienta en la otra [&#8230;]. (Moeller y Selander, 2017)<\/p><\/div><div class=\"inner-divider-half\">\u00a0<\/div><h3>Narrativas y agencia placentaria<\/h3><p>Uno de los aportes centrales del art\u00edculo es la reivindicaci\u00f3n de las narraciones placentarias como fuente leg\u00edtima de conocimiento. La experiencia de las madres, a menudo relegada a un plano anecd\u00f3tico, se eleva aqu\u00ed a la categor\u00eda de epistemolog\u00eda v\u00e1lida. Estas narrativas, se\u00f1ala Mass\u00f3 Guijarro, no son simples relatos personales: son pr\u00e1cticas de resistencia, espacios donde se afirma la <strong>agencia placentaria<\/strong>, es decir, la capacidad de resignificar y recuperar el poder sobre este \u00f3rgano.<\/p><p>El concepto de <em>revival<\/em> placentario refuerza la idea de un resurgir simb\u00f3lico y pol\u00edtico: la placenta vuelve a ocupar un lugar central en las decisiones sobre la maternidad, la salud y el derecho a la autonom\u00eda corporal.<\/p><h3>Implicaciones \u00e9ticas y jur\u00eddicas<\/h3><p>El an\u00e1lisis bio\u00e9tico abre preguntas esenciales: \u00bfde qui\u00e9n es la placenta una vez que ha cumplido su funci\u00f3n biol\u00f3gica? \u00bfTiene la madre un derecho directo sobre su conservaci\u00f3n, disposici\u00f3n o uso? \u00bfPor qu\u00e9, en tantos contextos, se ha normalizado que instituciones m\u00e9dicas se apropien de ella sin consentimiento informado?<\/p><p>Desde una perspectiva decolonial, la autora tambi\u00e9n se\u00f1ala que muchas pr\u00e1cticas hegem\u00f3nicas han borrado tradiciones culturales en torno a la placenta \u2014rituales de entierro, usos medicinales o simb\u00f3licos\u2014 imponiendo una visi\u00f3n \u00fanica, biom\u00e9dica y patriarcal. La propuesta es clara: avanzar hacia una regulaci\u00f3n jur\u00eddica que reconozca los derechos de las madres sobre su placenta, situando su voz y experiencia en el centro.<\/p><h3>Nuestra Certificaci\u00f3n en Medicina Placentaria: teor\u00eda y pr\u00e1ctica en di\u00e1logo<\/h3><p>En Escuela Renacer compartimos esta visi\u00f3n cr\u00edtica y transformadora. Por eso, hemos creado la <strong>Certificaci\u00f3n en Medicina Placentaria<\/strong>, un programa que profundiza en el conocimiento cient\u00edfico de la placenta y tambi\u00e9n en sus dimensiones culturales, bio\u00e9ticas y sociales.<\/p><p>En este camino, hemos trabajado con las estudiantes la pregunta \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi placenta?\u201d. Muchas veces, la respuesta nos enfrenta con una realidad dolorosa: nuestras placentas probablemente fueron desechadas, medicalizadas o invisibilizadas sin que mediara el consentimiento. A trav\u00e9s de los espacios de formaci\u00f3n buscamos resignificarlas, otorg\u00e1ndoles un lugar en nuestra memoria corporal y simb\u00f3lica. Esta experiencia colectiva permite sanar, recuperar agencia y volver a situar la placenta en el centro de la narrativa materna.<\/p><ul><li>Fundamentos cient\u00edficos actualizados sobre fisiolog\u00eda y potenciales usos de la placenta.<\/li><li>Perspectivas interculturales que reconocen pr\u00e1cticas diversas en torno a este \u00f3rgano.<\/li><li>Enfoques bio\u00e9ticos y decoloniales que sit\u00faan la autonom\u00eda materna como eje central.<\/li><li>Herramientas pr\u00e1cticas para decisiones informadas: consumo, ritualizaci\u00f3n, conservaci\u00f3n o investigaci\u00f3n.<\/li><\/ul><h3>Conclusi\u00f3n<\/h3><p>El art\u00edculo <em>\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta?<\/em> abre un campo para la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n. Reconocer las narrativas placentarias como formas v\u00e1lidas de conocimiento y reclamar derechos sobre la placenta no es solo un gesto simb\u00f3lico: es un paso hacia una maternidad m\u00e1s aut\u00f3noma, respetada y consciente.<\/p><p>En Escuela Renacer creemos que este debate debe aterrizar en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y comunitaria. La vivencia de preguntarnos \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi placenta?\u201d nos conecta con historias de p\u00e9rdida, pero tambi\u00e9n con la posibilidad de resignificaci\u00f3n y reparaci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p><div class=\"inner-divider-half\">\u00a0<\/div><p><!-- CTA --><\/p><p>\u00bfQuieres m\u00e1s informaci\u00f3n sobre nuestra certificaci\u00f3n? <a class=\"btn btn-primary\" href=\"#\">\u00danete al encuentro presencial (11\u201312 octubre 2025)<\/a><\/p><p><!-- Fuente --><\/p><p class=\"post-source\">Revisa el art\u00edculo completo:<br \/>Mass\u00f3 Guijarro, E. (2025). <em>\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta? Narraciones placentarias: Episteme y pol\u00edtica desde una bio\u00e9tica feminista y decolonial.<\/em> MEDICA REVIEW \u2013 International Medical Humanities Review, 13(1), 1\u201324.<br \/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.62701\/revmedica.v13.5459\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.62701\/revmedica.v13.5459<\/a><\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><\/section><section class=\"bg-light\"><div class=\"container-fluid nopadding\"><div class=\"extra-margin-owl\"><div class=\"inner-divider\">\u00a0<\/div><\/div><\/div><\/section>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00bfQui\u00e9n se ha llevado mi placenta? Narrativas placentariasAutora: Yennifer Marquez \u00a0|\u00a0La placenta, ese \u00f3rgano vital que sostiene la vida intrauterina, ha sido hist\u00f3ricamente invisibilizada en los discursos m\u00e9dicos y sociales. 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