Michel Odent: una vida dedicada a comprender el parto y la fisiología del nacimiento

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Voces que inspiran. Michel Odent: una vida dedicada a comprender el parto y la fisiología del nacimiento

• 19  • 10 min de lectura

Hay personas que uno no alcanza a dimensionar del todo mientras las tiene cerca. Michel Odent fue así para nosotras.

Hace casi dos décadas lo conocimos de manera presencial y luego año tras año, participo en nuestras formaciones, lo escuchamos hablar del parto con la calma de quien lleva toda una vida mirando lo mismo y todavía se sorprende. No era solamente un autor reconocido, un nombre en la bibliografía que hoy citamos casi sin pensarlo. Era Michel, compartiendo con nosotras y con las estudiantes esa manera suya tan particular de observar el nacimiento: la fisiología, la oxitocina, la intimidad, la necesidad de evitar intervenciones innecesarias. Ideas que hoy nos parecen naturales, pero que durante décadas fueron objeto de investigación, discusión y controversia.

Su última clase con nosotros fue online, en vivo. No sabíamos que sería la última. Michel Odent falleció el 19 de agosto de 2025, en Londres, a los 95 años.

Este año, al volver a encontrarnos con su trabajo en nuestro Diplomado, quisimos detenernos antes de reproducir esa clase, para contar quién había sido. Intentando que las nuevas generaciones alcancen a sentir algo de lo que nosotras sentimos al tenerlo cerca.

 

De la medicina a la fisiología del parto: los años en Pithiviers

Michel nació en Francia en 1930 y se formó como médico y cirujano. En 1962 llegó al hospital público de Pithiviers, donde estuvo más de veinte años a cargo de cirugía y maternidad. Y ahí, en ese lugar, algo en su mirada empezó a cambiar: dejó de preguntarse qué necesitaba el protocolo y empezó a preguntarse qué necesita el cuerpo de una mujer para parir.

De esa pregunta nacieron cosas que hoy nos parecen obvias, pero que en ese momento eran una ruptura frente a la atención obstétrica habitual: espacios más íntimos, libertad de movimiento, menos luces, menos ojos encima, más tiempo. También llevó piscinas a las salas de parto, y en 1983 publicó en The Lancet su trabajo sobre el nacimiento bajo el agua, abriendo esa conversación también en el mundo científico.

El trabajo de Odent nunca fue una técnica: era una pregunta que no dejaba de hacerse sobre qué necesita el cuerpo para parir, y qué le hacemos cuando no se lo damos.

Somos mamíferas: fisiología, oxitocina y salud primal

Una de las cosas que más nos enseñó Michel es a no olvidar que somos mamíferas. Que por mucha sofisticación que tenga la medicina, el parto sigue siendo un proceso hormonal, corporal, instintivo, regulado por mecanismos similares a los de otros mamíferos.

Hablaba de la intimidad, de la sensación de seguridad, de bajar los estímulos, de no sentirse observada. Decía que el lenguaje, las luces fuertes, la mirada ajena, activan una parte del cerebro —el neocórtex— que interfiere con el trabajo de parto. Que proteger ese proceso no es hacer un ambiente bonito: es entender que el ambiente es parte del cuerpo que está pariendo.

Fue también Michel quien puso nombre a algo que hoy repetimos como si siempre lo hubiéramos sabido: llamó a la oxitocina «la hormona del amor», la misma que se libera al parir, al amamantar, al hacer el amor, al abrazar. Para él, entender esa hormona era entender que el parto y el amor comparten una misma fisiología, y que todo lo que inhibe el amor —el miedo, la vigilancia, la falta de intimidad— también inhibe el parto.

Esa pregunta sigue viva en cada parto que acompañamos: cómo proteger sin interferir.

Con el tiempo, esa misma mirada lo llevó a ampliar aún más el campo de sus preguntas, hacia lo que llamó salud primal: el período que va desde la vida fetal hasta el primer año, y su posible relación con la salud de toda una vida. Fundó en Londres el Primal Health Research Centre, reuniendo investigaciones epidemiológicas sobre un período que antes casi nadie miraba.

Escribió mucho a lo largo de su vida —diecisiete libros publicados en más de veinte idiomas—, entre ellos El bebé es un mamífero, La cesárea, Nacimiento en la era del plástico y Ecología prenatal (te dejamos su obra completa más abajo). No todo lo que escribió fue aceptado sin discusión, y eso también dice algo de él: nunca le tuvo miedo a preguntar cosas incómodas, en una época en que la obstetricia se volvía cada vez más intervencionista.

Ecología prenatal: cuando el cuidado también puede dañar

Hay un libro suyo que nos toca especialmente de cerca: Ecología prenatal. Ahí Michel llevó sus preguntas hacia antes del parto, hacia el embarazo mismo, y puso el foco no solo en lo físico sino en cómo se siente una mujer mientras está gestando.

Y ahí lanzó algo que a muchas nos removió: la posibilidad de que ciertas formas de control prenatal generen un efecto nocebo —que prácticas pensadas para proteger terminen aumentando el miedo, la ansiedad, la sensación de estar en peligro.

No se trata de dejar de cuidar la gestación. Se trata de preguntarnos qué pasa cuando el cuidado se organiza principalmente alrededor del riesgo. Michel vio muchas veces a mujeres salir angustiadas de un control prenatal, cargando palabras que las hicieron sentir amenazadas en vez de acompañadas. Y nos dejó esa pregunta que seguimos haciéndonos cada vez que acompañamos una gestación: cómo cuidamos, sin que el cuidado se transforme en miedo.

Michel Odent en Escuela Renacer: su última clase

La admiración que le teníamos a Michel no era solo por sus ideas. Era también por él como persona, por cómo sostuvo su trabajo hasta el final.

Ya en una edad avanzada, se adaptó sin quejarse a la pandemia y a la vida virtual, y logró mantener intacto su trabajo, su compromiso. Y en lo presencial, cuando tuvimos la oportunidad de compartir con él, nos encontramos con alguien correcto, formal, reservado e impecable en transmitir sus ideas.  Una persona tan convencida de su trabajo, tan perseverante, que jamás mostró cansancio en repetir mil veces lo mismo.

Y sin embargo, esa reserva se abría en ciertos momentos. Con María Isabel, una de las mujeres que lo traducía en Chile, lográbamos verlo expresar su empatía y su amabilidad de una manera distinta, más suelta, más cercana. 

Su última clase con nosotras se llamó Reasons for Optimism Around Childbirth — Razones para tener optimismo en torno al parto. Y la dio especialmente feliz: esa semana cumplía años, y se le notaba, incluso a través de la pantalla.

Pensarlo ahora nos emociona un poco. Después de una vida entera cuestionando la medicalización excesiva del nacimiento, Michel eligió cerrar hablándonos de esperanza. No una esperanza ingenua, sino una que venía del conocimiento: los avances en neurofisiología, la posibilidad de entender cada vez mejor cómo interactúan el cerebro, las hormonas y el cuerpo que pare. Si entendemos mejor esos mecanismos, decía, entendemos mejor qué necesita una mujer para parir con más autonomía.

En esa última clase insistió, una vez más, en algo que repitió durante toda su vida: la importancia de la toma de consciencia. Necesitamos comprender, de verdad, que el parto es un proceso involuntario, y que nuestro rol —como profesionales, como acompañantes— no es dirigirlo sino no interrumpirlo. No estimular el neocórtex. No despertar ese cerebro racional que la mujer necesita dejar en segundo plano para parir. Fue casi un llamado final: entender la fisiología no para intervenir mejor, sino para saber cuándo y cómo no intervenir.

Después de tanto cuestionar, Michel no se quedó en la crítica. Se quedó en las ganas de seguir aprendiendo.

Un legado que sigue abierto

Michel murió, pero sus preguntas siguen abiertas entre nosotras. Qué necesita una mujer para sentirse segura al parir. Cómo hablan entre sí el cerebro, las hormonas y el ambiente. Qué le hace a un cuerpo una intervención que no era necesaria. Cómo cuidamos sin transformar el cuidado en miedo.

No tienen respuesta fácil. Y quizás eso es lo más valioso que nos dejó: que la ciencia no siempre sirve para cerrar preguntas, sino para poder mirar mejor lo que antes no veíamos.

Por eso quisimos detenernos. Volver a su trayectoria. Volver a sus libros. Volver a sus preguntas. Volver a esa última clase donde, después de toda una vida pensando el nacimiento, Michel nos habló de razones para tener optimismo.

Tal vez ese sea el mejor lugar desde donde recordarlo. No solo por todo lo que cuestionó, sino por su confianza en que entender mejor el cuerpo nos ayuda también a cuidarlo mejor.


📚 La obra de Michel Odent

Publicó catorce libros a lo largo de su vida, traducidos a más de veinte idiomas. Esta es su obra principal:

Libro Año (orig.) De qué trata
Bien Naître (Nacimiento renacido / Birth Reborn) 1976 Su experiencia en Pithiviers y el nacimiento de sus ideas sobre el parto fisiológico.
Primal Health (Salud primal) 1986 El período entre la concepción y el primer año de vida, y su relación con la salud futura.
Water and Sexuality (El agua y la sexualidad) 1990 La conexión primitiva entre el agua, la sexualidad y el nacimiento.
El bebé es un mamífero 1990 Nuestra condición mamífera y lo que eso implica para el nacimiento y la crianza.
The Scientification of Love (La cientificación del amor) 1999 La oxitocina y la relación entre el amor, el parto y la lactancia.
The Farmer and the Obstetrician (El granjero y el obstetra) 2002 Paralelos entre la industrialización de la agricultura y la del nacimiento.
La cesárea: ¿problema o solución? 2004 Un análisis crítico del aumento de las cesáreas en el mundo.
Birth and Breastfeeding (Parto y lactancia) 2004 Las necesidades reales de las mujeres durante el embarazo y la lactancia.
La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la Humanidad 2008 La vida intrauterina y sus consecuencias a largo plazo para la especie.
Ecología prenatal (Editorial Creavida) 2008 Una recopilación de artículos, desde los años setenta hasta el final de su carrera, sobre el ambiente prenatal y sus efectos en la salud.
Las funciones de los orgasmos 2009 La fisiología del placer y su relación con el parto.
El nacimiento en la era del plástico 2011 Cómo la tecnología y el plástico transformaron las salas de parto.
Childbirth and the Future of Homo Sapiens (El parto y el futuro del Homo sapiens) 2013 Los posibles efectos evolutivos de la medicalización del nacimiento.
Do We Need Midwives? (¿Necesitamos matronas?) 2015 El rol de las matronas frente a la medicalización del parto.
The Birth of Homo, the Marine Chimpanzee (El nacimiento del Homo, el chimpancé marino) 2017 La hipótesis del simio acuático aplicada a la evolución de nuestra especie.
The Future of Homo (El futuro del Homo) 2019 Una mirada evolutiva sobre el futuro de nuestra especie a partir de cómo nacemos.
Planet Ocean 2021 Su interés por el agua, la evolución y las conexiones entre los océanos y el ser humano.
Can Humanity Survive Socialised Birth? (¿Puede sobrevivir la humanidad a un parto socializado?) 2023 Su último libro: una reflexión sobre la caída de la fertilidad y el futuro de la especie humana frente a la medicalización del nacimiento.

📖 Para seguir descubriendo a Michel Odent

Ecología prenatal

Un libro para quienes acompañan gestaciones y quieren pensar más profundo la relación entre el embarazo, el ambiente y la salud. Michel abre ahí una pregunta que sigue siendo necesaria: cómo cuidamos, sin transformar el cuidado en una fuente de miedo.

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