Blog · Gestación integral· Consciencia Corporal·Eutonía·Matronas· Doulas
Acompañamiento psicocorporal durante la gestación
Por Lorena Naves • 10 de septiembre 2026 • 5 min de lectura
La gestación, el parto y el puerperio constituyen eventos fundamentales en la existencia de toda mujer, su hijo o hija y su familia, teniendo una incidencia en todo el resto de su vida.
La gestación de un hijo o hija propicia en la mujer estados de extrema sensibilidad, debido a la modificación hormonal, los cambios psicocorporales y la readecuación vincular y social que requiere este período.
La gestación constituye un momento de transición para la mujer y su pareja que permite revisar la propia historia y reparar conflictos no resueltos.
Este período “crítico” o vulnerable se ve beneficiado gracias a la tendencia hacia el cambio personal, vincular y social que se activa durante la gestación. Es en este período cuando las parejas se abren, por ejemplo, a dejar de fumar, alimentarse mejor, suavizar sus conflictos, mejorar sus relaciones con sus padres, buscar mejoras laborales, etc.
Es entonces un momento propicio para crecer como mujer, hija, madre y pareja. El gestar un hijo permite “gestarse” y hacerse cargo de esta maravillosa oportunidad.
“Existen pocos momentos en la vida tan transformadores como el período de gestación, nacimiento y el postparto. Son tiempos que se viven con intensidad y en los que todo se pone en movimiento”, nos dice Viviana Tobi, Psicóloga y Corporalista argentina.
Esta manera de comprender la gestación permite ampliar la mirada sobre aquello que significa acompañar a una mujer durante este período. No se trata solamente de atender los cambios físicos que ocurren a medida que el cuerpo se transforma, sino también de reconocer que la gestación moviliza emociones, vínculos, recuerdos, expectativas y preguntas respecto de la propia historia y de la maternidad que comienza a construirse.
Prepararse para la gestación, el parto y la maternidad
Por esto se torna necesario que las mujeres en proceso de gestación accedan a espacios en los cuales puedan contactarse consigo mismas, sus parejas y con otras mujeres en su misma situación, para poder “prepararse” física, corporal, emocional y psicológicamente durante su gestación y hacia el momento de dar a luz y la futura maternidad.
La preparación no se reduce entonces a adquirir información sobre el parto. También implica abrir un espacio para entrar en contacto consigo misma, reconocer las transformaciones que están ocurriendo y desarrollar recursos para transitar este proceso.
La preparación puede abordarse desde distintas dimensiones: física, corporal, psicológica y emocional. No son dimensiones aisladas, sino aspectos que se relacionan y que forman parte de una misma experiencia.
La preparación física durante la gestación
La preparación física permite transitar la gestación con mayor bienestar, evitar y aliviar molestias que pueden aparecer y también fortalecer el cuerpo anatómicamente para el momento del parto.
Esta apunta al acondicionamiento corporal, realización de ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad muscular, flexibilización articular, organización postural, respiración y adecuación del tono muscular.
En el ámbito práctico, las mujeres gestantes pueden aprender a percibirse y a reconocer sus necesidades de movimiento y reposo, sus zonas tensas y posturas habituales que ocasionan tensiones musculares innecesarias y realizar cambios respecto a esos hábitos para lograr mayor bienestar.
El trabajo corporal permite, de esta manera, que la mujer pueda reconocer cómo se encuentra su cuerpo y cuáles son sus necesidades a medida que la gestación avanza.
La preparación corporal
La preparación corporal apunta al desarrollo de la autoconciencia y propiocepción necesarias para fortalecer la sensación de soporte otorgado por el cuerpo sensible y presente.
Este soporte corporal provee seguridad personal, indispensable para transitar los vaivenes de la gestación, el momento del parto y sostener el vínculo con el bebé durante la gestación y luego del nacimiento.
La adquisición de esta autoconciencia se transforma en fuente de seguridad al hacer posible la conexión entre el cuerpo y los procesos psíquicos y emocionales ligados a él.
La conexión con los recursos y habilidades psicofísicas personales permite vivenciar la gestación, el parto, el puerperio y la crianza de manera protagónica y segura.
El cuerpo aparece así no solamente como aquello que cambia durante la gestación o que debe ser preparado para el nacimiento, sino también como un espacio desde donde es posible conocerse, percibirse y desarrollar recursos.
La autoconciencia corporal permite reconocer tensiones, apoyos, movimientos, límites y posibilidades, favoreciendo una relación más presente con la propia experiencia.
La preparación psicológica y emocional
La preparación psicológica y emocional permite a las mujeres compartir y elaborar sus experiencias, emociones, preguntas, ambivalencias y ansiedades respecto del proceso que están vivenciando.
Este trabajo de acompañamiento y contención de la gestación y preparación para el parto y la maternidad puede realizarse con mujeres, junto a su pareja u otro acompañante, y también en grupos de gestantes o de parejas que esperan un hijo o hija.
Cuando el trabajo es grupal tiene la riqueza de proveer a las mujeres un espacio de contención, permitiéndoles sentirse más acompañadas.
El grupo funciona como espejo de las experiencias individuales y como facilitador de elaboración de emociones, dudas y ansiedades, cooperando entre los integrantes para dar respuestas y soluciones.
Parte fundamental del proceso de exploración psicocorporal la constituye la elaboración de emociones y ansiedades propias del proceso de gestación a través de verbalización, dibujos, modelados y visualizaciones.
Estas experiencias pueden encontrar en el grupo un espacio para ser compartidas y elaboradas, reconociendo que muchas de las preguntas, temores y ambivalencias que aparecen durante la gestación también forman parte de la experiencia de otras mujeres.
El valor de la exploración psicocorporal
Hablar de acompañamiento psicocorporal durante la gestación implica reconocer la relación entre cuerpo y experiencia psíquica.
La exploración corporal puede convertirse en una vía para ampliar la percepción de sí misma, reconociendo aquello que ocurre en el propio cuerpo y estableciendo nuevas relaciones entre movimiento, postura, descanso, emociones y conciencia.
Como plantea Frida Kaplan al referirse al trabajo de Eutonía:
“Se produce el desarrollo de la percepción, de la alerta del darse cuenta. Si bien el trabajo es corporal, la ampliación de la conciencia se produce en todas las áreas del ser”.
Esta afirmación permite comprender uno de los sentidos centrales del trabajo psicocorporal: aunque la experiencia se inicia en el cuerpo, aquello que se transforma a través de una mayor percepción corporal no queda restringido a lo corporal.
Reconocer cómo nos movemos, cómo descansamos, dónde acumulamos tensión, cómo utilizamos nuestro cuerpo o qué necesitamos para sentirnos sostenidas puede abrir también preguntas sobre nuestra manera de estar, de relacionarnos y de transitar las experiencias.
Desde esta mirada, el cuerpo sensible y presente puede constituir una fuente de soporte y seguridad para atravesar una etapa en la que muchas dimensiones de la vida se encuentran en transformación.
¿Qué permite un taller de acompañamiento para gestantes?
Un taller de acompañamiento para gestantes permite:
-
Desarrollar y agudizar en las gestantes y acompañantes la autoobservación como iniciación del conocimiento corporal.
-
Invitar, a través de la exploración psicocorporal, a reconocer la vivencia de unidad psicofísica.
-
Vivenciar la autoconciencia como fuente de recursos y herramientas durante el proceso de gestación, parto y puerperio.
-
Realizar ejercicios que proporcionen bienestar durante la gestación y mayor seguridad en el momento del parto.
-
Explorar la anatomía vivenciada como vía de reconocimiento del cuerpo y sus relaciones.
-
Vivenciar diversas actividades lúdicas, corporales, visualizaciones, etc., que permitan explorar y profundizar los vínculos de la tríada padre, madre, hijo o hija.
-
Entregar a los acompañantes herramientas simples para acompañar la gestación, como en el momento del parto.
Estos objetivos muestran que el trabajo psicocorporal puede abarcar mucho más que la preparación física para el nacimiento.
Se trata de acompañar a la mujer en un proceso de transformación, favoreciendo el conocimiento de su propio cuerpo, la elaboración de sus experiencias y el descubrimiento de recursos que puedan acompañarla durante la gestación, el parto y el puerperio.
Del acompañamiento a la formación
Esta manera de comprender el cuerpo y la experiencia de gestar forma parte también de una mirada más amplia sobre el acompañamiento y la atención integral de la gestación.
En este sentido, resulta especialmente significativo que estos contenidos puedan ser profundizados dentro de la formación de quienes acompañan estos procesos. Lorena Naves, terapeuta corporal y doula de gestación, parto y puerperio, ha desarrollado este trabajo desde la conciencia corporal y estará profundizando esta perspectiva en el Curso de Especialización en Atención Integral de la Gestación de Escuela Renacer.
La incorporación de esta perspectiva permite acercarse a la gestación desde un lugar donde el cuerpo no es solamente objeto de intervención, sino también territorio de experiencia, percepción y conocimiento.
Porque acompañar la gestación también puede significar acompañar a una mujer a encontrarse con su propio cuerpo en un momento en que muchas cosas, dentro y fuera de ella, están comenzando a transformarse.
Bibliografía recomendada
Alexander, Gerda. La Eutonía, un camino hacia la experiencia total del cuerpo. Editorial Paidós, 1998.
Bertherat, Therese. El cuerpo tiene sus razones. Editorial Paidós, 1976.
Bertherat, Therese. Las estaciones del cuerpo. Editorial Paidós, 1990.
Calabria, Roberto. “Encuentro y experiencias en la Escuela y con el Grupo Bayerthal de Montevideo”; “Bayerthal, el Cuerpo Vivido”. Revista Topia, Argentina, 1986.
Calais-Germain, Blandine. Anatomía para el movimiento. Tomo 1. Editorial La Liebre de Marzo, 1994.
Calais-Germain, Blandine y Lamotte, Andrée. Anatomía para el movimiento. Tomo 2. Editorial La Liebre de Marzo, 1991.
Calais-Germain, Blandine. El periné femenino y el parto. Editorial La Liebre de Marzo, 1998.
Dolto, Catherine. Haptonomía pre y postnatal, por una ética de la seguridad afectiva. Editorial Creavida, 2005.
Kaplan, Frida. Gestación y nacimiento Eutónico. Ediciones B, 2006.
Schwind, Peter. Plenitud corporal con el Rolfing. Ediciones Integral, 1989.
Tobi, Viviana. El embarazo transformador, un Programa de preparación para la pareja gestante. Editorial Paidós, 2007.
Brady, V. et al. (2024). Women’s views and experiences of pregnancy yoga: A qualitative evidence synthesis. Midwifery. DOI: 10.1016/j.midw.2023.103857.