Blog · Identidad · Matronería Decolonial
Una conversación necesaria sobre identidad, memoria y sanación
En América Latina, la atención del nacimiento está profundamente atravesada por nuestra historia colonial. Reflexionar sobre ello es un acto necesario para transformar nuestra práctica y reconocer otras formas de conocimiento.
El 12 de octubre: una invitación a mirar con honestidad
Cada 12 de octubre nos invitan a conmemorar el “Día de la Raza” o el “Encuentro de Dos Mundos”. Pero seamos honestas: no hubo encuentro. Lo que hubo fue colonización, despojo y violencia.
A más de 500 años, esas heridas siguen abiertas en nuestras instituciones, en cómo nacemos, parimos y somos cuidadas.
Cuando descubres que la historia que te contaron no era completa
Al estudiar obstetricia, yo creía que éramos herederas directas de las parteras tradicionales. La realidad era otra:
- La matronería universitaria surge dentro del sistema biomédico.
- Muchos saberes ancestrales fueron excluidos o considerados supersticiones.
- Las parteras tradicionales fueron invisibilizadas.
Esta historia explica muchas de las tensiones que aún sentimos en nuestra formación y práctica.
El paisaje actual: convivencias que no siempre son justas
Conviven distintas formas de atender el nacimiento, pero no en igualdad de condiciones. Las parteras tradicionales continúan con poco reconocimiento institucional, mientras sus saberes aparecen apenas como notas al pie.
En hospitales públicos, las matronas asistimos la mayoría de partos fisiológicos. En clínicas privadas, gineco-obstetras conducen partos con tasas de cesárea del 80–90%.
La forma en que parimos revela jerarquías de clase, raza y acceso.
La formación: entre el conocimiento científico y lo que se queda afuera
Nuestra formación es rigurosa y completa, pero transmitida desde un solo paradigma: el biomédico.
- El parto humanizado aparece como excepción.
- El parto en casa se presenta como riesgoso.
- Los saberes ancestrales se reducen a curiosidades.
Muchas estudiantes viven tensiones al sentir que deben realizar prácticas que contradicen su intuición y su ética.
Cuando la ciencia “descubre” lo que siempre estuvo ahí
La ciencia moderna a veces valida conocimientos ancestrales siglos después. Un ejemplo: el rebozo, usado por nuestras abuelas, fue desestimado durante décadas y “descubierto” recién en 2024 como técnica eficaz.
Voces que construyen otros caminos
En investigaciones recientes, encontramos tres claves de transformación:
- Aprender entre nosotras: valorar la experiencia compartida.
- Validar lo vivido: reconocer al cuerpo como fuente de conocimiento.
- Entender lo político: acompañar partos respetuosos es un acto de resistencia.
El parto en casa crece, aunque enfrenta estigmas. Trabajar fuera de instituciones rígidas permite integrar lo académico y lo tradicional.
La intuición es una forma sofisticada de conocimiento. La neurociencia lo confirma.
Escuela Renacer: un espacio para encontrarnos
De esta búsqueda nació Escuela Renacer. No es solo formación técnica: es identidad, cuerpo, arte, territorio, memoria y ciencia integradas.
- Integración de modelos holísticos y científicos.
- Honrar la partería tradicional como conocimiento vivo.
- Construcción de identidad latinoamericana.
Una invitación a renacer
La matronería latinoamericana necesita sanar su historia, recuperar saberes, ampliar sus miradas y renacer desde la justicia y la autonomía.
¿Qué voces han quedado fuera de los espacios donde trabajas? ¿Qué saberes podrían enriquecer tu práctica?
Si estas reflexiones resuenan contigo, quiero conversar. Porque estos diálogos son semillas de transformación.